En junio de este año, varios jugadores de rugby ítalo-argentinos, encabezados por Paolo Pitavino y Santiago Monteagudo presentaron una demanda contra la F.I.R (Federación Italiana de Rugby) por discriminación y actos anticonstitucionales. Medidas administrativas tomadas por la F.I.R, consideran extranjeros a todo aquel que no se haya formado en clubes de Italia, independientemente de su condición de italiano o comunitario según su pasaporte. Estas medidas no sólo afectan al rugby profesional sino también al amateur.
Muchos intuyen que fundamentalmente, la resolución de no considerar italiano a ningún jugador que no haya hecho las divisiones formativas (infantiles y juveniles) en Italia por más que tengan pasaporte italiano, fueron tendientes a detener la llegada de jugadores argentinos a los clubes de Italia.
La mayoría de los rugbiers llegaron a Italia por ofrecimiento de trabajo por parte de los clubes. Al no considerar italianos a los ítalo-argentinos, éstos pasan ocupar plaza de extranjeros y actualmente en la Serie A solo pueden jugar tres extracomunitarios. Este número aumenta en el Top Ten a cinco, pero en las series B y C se reducen a sólo uno.
Muchos jugadores están prácticamente en la calle, gente que vive acá desde hace diez años, sostienen quienes encabezan este juicio, al que le ven grandes posibilidades de triunfo en los estrados italianos. Cumplimos todos los deberes de los ciudadanos, pagamos los impuestos, votamos y no podemos trabajar en lo que queremos y sabemos. No se cumplen nuestros derechos. Además, esto es nocivo para cualquier argentino que quiera probar suerte aquí. Esperamos la solidaridad de todo el mundo del rugby, concluyen los demandantes. Agradecemos la información a Pablo Valles (periodista URBA) |